La Peña la Bulería acogió la noche del pasado viernes el primero de los recitales programados por la entidad con motivo de las XX Noches de San Telmo. Para la ocasión, los miembros de su junta directiva consideraron contar con un cantaor joven, del barrio, que comienza, y que necesita el apoyo de una institución que apueste por la consecución del cante flamenco. De la saga de los Moneos, una de las más prolíferas del flamenco actual, llegó Juan Moneo Fajardo ‘Momito’ poniendo todo de su parte y rebuscándose en el cante más añejo que posee de sus antepasados.

La entidad de la calle Empedrada como es habitual, reunió a un gran número de aficionados que supieron saborear los mejores momentos de la noche. Si es cierto que el cantaor llegó con un nerviosismo visible y con una responsabilidad que en cierto modo, da señales del respeto que procesa a su profesión. Momito se acompañó a la guitarra de su primo Manuel Moneo ‘Barullito’, mucho más maduro y con más control que en anteriores ocasiones. Barullito brilló a lo largo del recital, sorprendió favorablemente y el público aplaudió en mucha de sus intervenciones.

Tras un minuto de silencio por el fallecimiento de Manuela Méndez ‘La Chati’ y Antonio Gallardo, ambos relacionados con la Peña la Bulería a lo largo de su historia, Momito comenzó por alegrías y cantiñas. Recordó en cada uno de sus cantes a su tío ‘El Torta’, además de su estilo en el escenario, su perfil de cantaor. Juan Fajardo Moneo pertenece a una generación que se preocupa por el cante, por ser artista y por tener educación en el escenario. Siguió por cantes de levante, tarantas y mineras, para luego sumergirse en una soleá, dedicada a su madre, que convenció unánimemente al respetable. Terminó la primera parte por fandangos, rescatando algunos muy propios de su tío Juan y Manuel Moneo.

Ya sin tantos nervios y tras el habitual descanso, ambos salieron al escenario por tientos tangos. El calor que provocaban los focos era el mismo que le faltaba al cantaor por parte del público para sentirse lo relajado que hubiera querido. Soleá por bulerías y seguiriyas fueron los siguientes palos que tocó Momito. No podemos obviar que en su estirpe también se encuentra Luis Moneo, uno de los que mantienen la bandera del cante de La Plazuela. Su fue creciendo en cada instante hasta explotar en la seguiriya, mucha fuerza y sobre todo interés en dar todo lo que tenía. Fue premiado con unos minutos de aplausos, y entre agradecimientos invitó a algunos a subirse al escenario para que los acompañaran con unas palmas por bulería. ¿Cuándo vamos a enterarnos en Jerez que un palmero no lo es cualquiera, que es una parte fundamental de la actuación, que en ellos están el que todo salga bien o todo salga regular, sobre todo en los estilos más rítmicos?. Pues anoche fue de esas que a pesar de que tanto guitarrista y cantaor supieron cómo encandilar al público, las bulerías se quedaron cortas. Fue la hija del cantaor la que puso la faceta de baile, una muy joven niña que bailó como se baila en Jerez, cortito y gracioso. Enhorabuena al cantaor y su acompañante en la guitarra, Momito y Barullito dieron una muy buena impresión en esta peña donde tanto se entiende de esto.

TEXTO y FOTOS: JUAN GARRIDO