El XXXVII Concurso de Saetas de la peña flamenca Buena Gente ya tiene ganador, el jerezano Juan Lara. Así lo ha anunciado el jurado de esta edición, que sinceramente, no lo ha tenido nada fácil viendo el nivel de las saetas que se escucharon el pasado viernes en los Claustros de Santo Domingo. El orden de clasificados ha sido el citado Juan Lara, que se embolsará 1.200 euros, seguido de Pepe Alconchel, 900 euros, y Ángel Vargas, 600. Completan el cuadro de honor Lidia Hernández, Joaquín El Zambo y Laura Millán, que recibirán tres accésits de 300 euros.

La final arrancó con los sones de la banda municipal de música, que interpretó dos marchas como preludio a la primera de las dos intervenciones que debían hacer los saeteros. Empezó Joaquín El Zambo, al que no se le vio cómodo en ningún momento, y le siguieron Laura Millán, con esa fuerza que le caracteriza, y Lidia Hernández. Esta última sorprendió no sólo por su potente garganta sino también por su manera de matizar. Estamos acostumbrados últimamente a que todos los jóvenes saeteros ejecuten el cante como si fuesen robots, sin darle el alma que este tipo de cante requiere (más si cabe en Jerez) pero el viernes Lidia no fue de esas. Quizás sólo le privó de algo mejor, por supuesto una mayor experiencia que se nota, el hecho de alargar demasiado los últimos tercios, porque ya se sabe que en Jerez la saeta alargada no gusta.

El cuarto de los participantes fue Pepe Alconchel. El arcense es todo un maestro en esto de los concursos, y sabe exprimirse al máximo, respirando y haciendo lo que quiere con la voz. Estuvo muy bien en esta primera saeta que culminó por martinetes, el único que se atrevió en toda la final. El quinto en aparecer fue Juan Lara, cuya manera de decir la saeta es netamente jerezana, muy gitana, como se dice aquí. ‘Al son de roncas trompetas’, aquella con la que Manuel Torre puso bocabajo Sevilla, fue su carta de presentación. El último en actuar, Ángel Vargas, todo un clásico. En esto de las saetas, Ángel ha creado su propio estilo y muchos, incluso hoy día, optan por ese recurso de tirar para arriba en los últimos tercios. En este primer envite lo bordó, llevándose el calor del público.

Antes de pasar a la segunda ronda, el periodista Antonio Núñez Romero fue homenajeado por la peña que preside Nicolás Sosa por su contribución al concurso durante años. Núñez agradeció el reconocimiento y deseó «que el concurso continúe muchos años más».

De la segunda tanda destacar de nuevo la buena aportación de Pepe Alconchel, dando otra lección de maestría cantaora, pero sobre todo la saeta que se marcó Juan Lara, y que le sirvió para ganar. Con fuerza y llevando el cante a su barrio, la Plazuela, el jerezano arañó y convenció. Seguramente, si Ángel Vargas hubiese arriesgado más en esta segunda ronda se hubiese llevado el gato al agua, pero optó por asegurar y aunque a su saeta pocos peros se le pueden poner sí que le faltó un escalón para ser igual a la primera.

Los ganadores, como de costumbre, cantarán a la hermandad del Desconsuelo el próximo Martes Santo y recibirán los premios el próximo Jueves a partir de las dos en la sede de la peña.

FRAN PEREIRA
FOTOS: PACO BARROSO