Alfonso Carpio Fernández es un cantaor de raza. Es hijo del ‘Mijita’, un buen gitano de La Plazuela descendiente de ‘El Chalao’, parientes directos de los Agujeta y los Rubichi. Su abuela materna fue María Valencia Medina ‘La Martínez’, otra gitana conocida como la que más en su barrio de Santiago que trabajó con Lola Flores en los últimos años de la artista. Está emparentado con las grandes castas cantaoras de Jerez. Desde pequeño convive con el cante más ortodoxo en las fiestas familiares y, en plena juventud, comienza su andadura como artista cosechando grandes éxitos. Ahora, tras una etapa más inactivo, vuelve a pisar un estudio de grabación junto a su hermano José y a su padre Alfonso.

Después de tanto tiempo, ¿cómo se enfrenta a este nuevo reto?
Con mucha ilusión. El simple hecho de meterme en un estudio de grabación ya supone una gran satisfacción para mí. Si además, lo hago junto a mi padre y a mi hermano, pues mucho más. La verdad que tanto yo como el resto del equipo estamos afrontando esta experiencia con mucha alegría y entrega, queremos que de aquí surja un trabajo discográfico de calidad. No queremos grabar algo más, tiene que ser un disco de primera, que quede para la historia. Con este disco intentamos recrear una fiesta familiar en un disco.
El cante de ‘Los Mijita’ es más de fiesta que de estudio, ¿no?
Por supuesto (risas). Nosotros nos sentimos mejor en cualquier fiesta familiar o en un encuentro de amigos que en un estudio. Los estudios son muy fríos y a veces no te coge motivado, pero uno es un profesional y entiende que el resultado de grabación en un estudio es mucho mejor que en un directo. No es la primera vez que grabamos y sabemos de qué va la cosa.
¿Cómo se ha planteado el contenido del CD? 
Pues en principio estamos grabando algunos cantes en los que participamos los tres con la guitarra de Domingo Rubichi. Queremos hacer una fiesta por bulerías en la que tanto yo como mi hermano y mi padre sonemos a nuestra manera, una tanda de fandangos y los martinetes. Luego, cada uno en solitario, hacer algunos estilos propios que hemos elegido sin repetir unos con otro. O sea, mi padre hará una soleá, mi hermano José hará aires de Cádiz, yo algo de malagueña… y así.
En definitiva, los cantes que siempre han escuchado…
Nosotros lo que sabemos cantar es flamenco. Es importante saber escuchar y tener una idea muy completa de los cantes, tanto de aquí de Jerez, como de cualquier otro lado. De cualquier cantaor se puede aprender algo, luego es imprescindible darle al cante tu personalidad y no copiar a nadie. En este disco queremos que quede para siempre nuestro sello cantaor que es diferente al resto.
Ya hacía tiempo que usted no se metía en un estudio, ¿no?
Sí. Yo grabé mi disco en solitario hace casi veinte años y desde entonces no he grabado nada en solitario. También compartí disco con Chano Lobato, Luis Caballero, Jesús Heredia… en Antología Flamenca que se editó en 2008. Por otro lado tengo grabado una serie de villancicos con Parrilla de Jerez y Moraíto… En fin, tengo cierto bagaje en esto de los discos pero sí es cierto que de ya hacía tiempo que no me metía tan de lleno.
Usted no ha dejado nunca de cantar…
Ni dejaré de hacerlo mientras pueda. Yo gracias a Dios tengo mi trabajo fuera del flamenco y me levanto muy temprano para ganarme la vida. El flamenco es algo que traigo en mis genes y siempre hay grupos de aficionados que me llaman para cantar, algunas peñas, festivales… Aunque yo no salga todos los días en los medios de comunicación siempre estoy haciendo algo. Este viernes voy a la Peña la Trilla, el sábado estaré en Villamarta en el homenaje a Diego Rubichi, a final de mes voy a Madrid, en agosto estaré en Huelva… siempre hay algo.
De hecho este año ha triunfado en el Festival de Jerez…
Está feo que yo lo diga pero el resultado de esa actuación fue de un éxito rotundo. Los aficionados respondieron bien, toda la crítica destacó nuestra forma de cantar tan pura. Desde ahí supimos, y nos apoyaron en la idea, que teníamos que hacer algo de esto. Cada vez que nos hemos unido los tres en el mismo escenario la gente se ha vuelto loca, como aquella vez en la Peña la Bulería.
¿Y qué tiene el cante de su familia que no tenga el resto?
La personalidad que plasmamos cuando cantamos. Mi padre Alfonso hace los cantes de Tomás, de Manuel Torre, los de Mairena o Caracol… pero siempre van a sonar a Mijita. Y eso nos pasa a mi hermano José y a mí. Aunque nos encanta escuchar a Agujetas y a Moneo, intentamos que suene a nosotros y no caer en copias.
Cuentan, además, con un público fiel…
Sí. Nosotros somos una casa cantaora que intentamos salvaguardar el flamenco de raíz. Por ejemplo, hemos estado en la feria en la caseta de unos amigos, y allí se vivieron modmentos de verdadero lujo. Ya te digo que intentamos siempre caminar mirando al pasado. De esas ferias que se vivían antes pues ya no queda casi nada. Ahora son actuaciones de rumbas y bulerías pero todo muy comercial, para pasar el rato. Y nosotros seguimos en la línea de hace treinta años. Tenemos nuestros seguidores en Madrid, Zamora, Sevilla, Valladolid, Aranjuez, Jerez y en todos los lugares donde guste el flamenco.
Con este trabajo discográfico ¿qué se intenta?
Pues en primer lugar dejar claro que Los Mijita están más vivos que nunca. Seguimos cantando y haciendo los cantes de generaciones atrás. Por otro lado, cuando lo tengamos que presentar contar con artistas de renombre y un buen teatro para vivir una noche inolvidable. Aún es pronto para dar nombres pero ya hemos contactado con algún que otro artista reconocido a nivel nacional para que nos acompañe. Y después de la presentación en Jerez, hacer una pequeña gira en la que llevemos nuestro cante por Sevilla, Madrid, Granada, Barcelona… Quiero agradecer a Estudios La Bodega de Josema Pelayo, a Miguel Fernández, Domingo Rubichi y a los palmeros todo el apoyo.
Para ir acabando. ¿Cómo ve usted, ahora que ya tiene cierta edad, el flamenco actual?
Veo que hay una juventud que sigue apostando por el cante puro. Entiendo que la gran mayoría se decante por el flamenco más comercial, lo que llaman flamenquito, es respetable, pero que no lo vendan como flamenco. Una persona que sabe cantar flamenco puede permitirse el lujo de hacer aires más actuales, pero al revés es imposible. Lo único que me molesta es que vendan como flamenco lo que no es.
TEXTO Y FOTOS: JUAN GARRIDO