¿Y qué se podrá ver en ‘Así siento yo’?
Pues un poco de todo. Quiero hacer un espectáculo que recoja bien todo lo que sé hacer, mostrarte tal y como soy, por eso el título. Me acompañará Rosario Montoya ‘La Reina Gitana’ con el piano haciendo una zambra, que por cierto ha quedado bastante bien según hemos comprobado en los ensayos. Luego pues haré los estilos de cante que sé, algunos no tan habituales en mi repertorio. Al cante han querido acompañarme mi tío Luis Moneo y Miguel Lavi, dos de los cantaores que más me gustan. Al final haremos un número por bulerías en el que participarán las grandes bailaoras Gema Moneo y La Farruca. A las guitarras estarán Manuel Jero y Juan Manuel Moneo, y a las palmas Juan Marín Valencia, Juan Diego Valencia y Manuel Cantarote.
Y a Rosario Montoya ‘La Farruca’, ¿le ha costado mucho convencerla para estar en su noche?
En absoluto, todo lo contrario. Fue tan fácil como enviarle un mensaje a través de Facebook y aceptó de momento. Yo he trabajado y trabajo mucho con ella y tenemos mucha complicidad.
¿Cómo se siente ‘El Quini’ en estos momentos de su vida profesional?
Estoy en un momento en el que creo firmemente que merezco esta oportunidad. Ya he luchado, y seguiré luchando, mucho por mi trabajo. Estoy en el mejor momento para presentarme con un espectáculo y tengo que aprovecharlo. Me siento seguro y con ganas. A otros compañeros míos le han venido las oportunidades de otro modo, antes o después, como a Jesús Méndez o José Mijita a los que quiero, admiro y respeto… pero yo creo que también me merezco un poco de reconocimiento. Yo me alegro de que todos los de mi generación podamos triunfar. Empecé siendo un niño tocando las palmas y, hasta ahora, no he parado.
¿Es incompatible dedicarse al cante y subirse, de vez en cuando, a un escenario como palmero?
Mis inicios como palmeros fueron muy buenos. Que no se crea nadie que tocar las palmas es fácil. Una cosa es hacer compás en una fiesta y otra muy distinta subirse a un escenario con una bailaora o un cantaor para tocar palmas. Ahí a muchos le tiembla el pulso y no sirven. Siempre me ha gustado tocarlas pero, en cierto modo, envidiaba al cantaor porque lo que más me gustaba era cantar. Ahora, soy más cantaor aunque a veces me subo para acompañar con las palmas a algún compañero. No es incompatible del todo.
Empezó desde niño… ¿de casta le viene al galgo?
Mi familia ha sido siempre muy flamenca. Mi padre un gran aficionado a Juan Talega y a Agujetas, y eso desde pequeño lo he mamado. Por parte de mi madre pues tenemos gran tradición cantaora. Aunque pocos han sido profesionales, en nuestras fiestas todos han cantado. Y bueno, siendo de La Plazuela, siempre hemos escuchado buen cante. Además, salvando las distancias, mi abuelo ‘El Pastilla’, como le llamaban, es descendiente directo de Juan Mojama.
Dicen que su abuelo ‘Pastilla’ bailaba por bulerías como pocos de su época…
Sí, eso dicen. Vivían en la Calle Porvenir y se formaban unas juergas… A mí el gusto por el baile me vendrá de él. A mí es que me gusta todo, aunque la guitarra es mi asignatura pendiente.
¿También quiere tocar la guitarra?
Por supuesto (risas). El saber tocar la guitarra siempre ayuda a temas de entonación, la afinación, puedes ensayar mejor… Muchos de mis compañeros como Jesús Méndez, Juanillorro, Antonio Reyes o el propio Luis Moneo se tocan la guitarra y eso al final se nota.
¿Le gusta que le definan como cantaor festero?
No me molesta porque en los cantes de compás me encuentro más a gusto que en los otros. Lo que sí es cierto es que yo intento manejar todos los estilos de cantes que existen porque me gusta aprender a diario, siempre me acuesto con algo nuevo. Escucho mucho cante y, lejos de querer copiar, lo traigo a mi terreno e intento darle mi personalidad, creo que es lo más importante.
En los tablaos habrá conseguido aprender como dice…
Llevo años trabajando en tablaos de Sevilla y he pasado por otros de Barcelona y los de Jerez… cantando para el baile se aprende demasiado, sobre todo, si el tablao no es de aquí. Hay que reconocer que en Sevilla todo es más formal, y si no vales, ya sabes. Sin desprestigiar a mi tierra que es de lo que más presumo. Es importante tener una base atrás para luego sentarte delante.
Para triunfar, ¿cuenta mucho la suerte?
Como me dijo Juan Villar en Cádiz: “La suerte llega, pero hay que saber aprovecharla”. En eso estoy de acuerdo. Cuando te llega el momento hay que apostarlo todo y luchar por triunfar. No se puede estar esperando la suerte sin trabajar ni hacer para que llegue. Yo lo que quiero, y lo estoy consiguiendo poco a poco, es hacerme un hueco y que mi nombre suene. Cuando escuchen ‘El Quini’, la gente sepa de quien se trata y qué es lo que hace, eso quiero.
La crisis, ¿cómo le ha afectado?
Como a todo el mundo. Menos trabajo, menos dinero. Por otra parte me ha ocurrido lo mejor que me ha pasado en la vida. Mi mujer, a la que quiero y respeto, me ha dado una niña preciosa que es lo que me da ánimos y fuerzas para seguir luchando. Ahora todo se vive más intensamente y hay que ser más responsable. Esperemos que la crisis se vaya cuanto antes. Por eso la entrada de mi espectáculo vale sólo 10 euros, para que pueda ir todo el que quiera.
TEXTO Y FOTOS: JUAN GARRIDO