La última vez que actuó en Jerez colgó el cartel de ‘no hay billetes’. Fernando Soto, artista en el estricto sentido de la palabra, se siente “profeta en mi tierra”, y por eso, se entregará en su próximo concierto que tendrá lugar este sábado 18 de julio en el Alcázar de Jerez, dentro de las Noches de Verano. Aunque a su espectáculo lo ha titulado ‘Bambineando’, no sólo se escucharán temas del cantante de Utrera, sino de otros artistas como Caracol o Lola Flores.

De nuevo en Jerez… ¿recuerda su última vez?
Sí. Fue en la Sala Compañía un domingo del mes de marzo y se agotaron las entradas. En aquel espectáculo intenté ceñirme a mi último trabajo discográfico, ‘Bambineando’, en el que hago un homenaje al maestro Bambino. En esta ocasión, aunque se llame igual, no sólo interpretaré canciones de él, sino que haré un recorrido por las coplas que más me han marcado en mi carrera profesional, desde Lola Flores a Manolo Caracol, pasando por La Paquera o Raphael, y con letras de Antonio Gallardo.
Después de tantos meses, han requerido su presencia en este ciclo estival. Imagino que contento.
Si te digo la verdad he sido yo quien ha tenido que llamar a la puerta para que contaran conmigo. Si yo no llego hincar el diente, no creo que se hubieran acordado de mí. Pero bueno, estoy agradecido, y ahora las ilusiones son las que cuentan y tengo que luchar para triunfar en mi tierra, que mi trabajito me ha costado poder estar. Siendo de Jerez, creo que me merecía una noche en el Alcázar. Aquí hay muchos artistas que merecemos nuestro sitio.
Sin embargo, el público sí que lo quiere…
Yo me siento profeta en mi tierra. No hay vez que pasee por el centro que no me paren en cada esquina para dedicarme un piropo y hacerse una foto conmigo. Yo la verdad es que me siento muy querido y respetado por mi gente y los compañeros. Cuando me llevo tanto tiempo en Madrid o de gira, vuelvo a mi Jerez aunque sea por unas horas para respirar el compás que hay, nuestro aire.
¿En qué consistirá el espectáculo que se celebrará el sábado en el Alcázar?
Pues es un espectáculo que durará una hora y media aproximadamente. El protagonista soy yo, y como dije anteriormente, tengo pensado cantar lo que más me gusta. Luego en el escenario puede pasar cualquier cosa, porque me gusta reinventarme y hacer lo que me apetezca. Como artista invitado traigo a Pitingo, mi padrino artístico, que tiene muchas ganas de estar en esta noche tan importante para mí. Compartiremos escenario y luego él hará un tema en solitario. Habrá copla, flamenco y canción, y una banda de músicos de primera.
Para usted Bambino siempre ha sido un referente ¿no?
Sí, desde pequeño. Quise hacerle un homenaje en mi segundo trabajo discográfico y ha tenido mucho éxito. Es el artista festero que más me gusta. Creo que ha sido único como artista en Madrid, con un e estilo que él creó, e igual que ‘El Pescailla’ es el rey de la rumba catalana, Bambino lo es de la rumba andaluza.
A usted no sólo le gusta cantar y bailar, también interpretar…
Yo tengo mi faceta oculta de actor y siempre me ha gustado la interpretación. No lo hago queriendo ni forzado, me sale solo desde lo más profundo de mí. Fernando Soto es así, le gusta interpretar.
¿El artista sólo debe serlo en el escenario o también cuando se baja del mismo?
Yo creo que el artista siempre debe parecerlo. Yo cuando subo al escenario me entrego de tal manera que se me quitan todos los dolores de cabeza, de espalda o de juanetes. Para mí es como una medicina y a la vez, por supuesto, es mi profesión. Quiero decir que el público que va a verme y a escucharme no quiere saber si tengo o no tengo ganas de cantar, y yo me entrego me sienta como me sienta. Luego, intento, una vez que me bajo del escenario, no estar muy presente en lugares público, en la noche, en la calle Larga… Para ser artista tienes que tener mucho marketing y no hay que ponerse tan visto.
Y a Fernando, ¿cómo que le dio por la copla siendo familia de tantos cantaores flamencos?
Hay que recordar que mis inicios fueron en el flamenco. Es más, me he llevado diez años en Madrid cantando en tablaos de todo tipo y estilos de cantes tradicionales. Es verdad que mi madre es familia de Diamante Negro, que mi padre es familia de los Sorderas y tantos otros, pero creo que para comer de esto hay que reinventarse y hacer algo distinto, y yo me encuentro mejor en mi faceta actual. Yo me sentaba en una silla a cantar y demás, pero cuando me ponía de pie, me sentía más artista.
Pero esos años en Café de Chinitas no se olvidan…
Claro que no. Me fui con 17 años y con veinte mil pesetas de las antiguas, y desde ahí, empezó mi carrera. Como decía Lola Flores: “mi trabajito me costó”. Yo siempre he intentado aprender de todo, desde los más grandes hasta de los más comunes en una fiesta. Si yo me muevo bien por el escenario es porque me he fijado en muchas bailaoras de los tablaos y artistas de la noche madrileña. Luego yo lo hago a mi manera para que tenga personalidad. Hasta de Pink Floyd aprendo algo, los juegos de luces y humos por ejemplo. Soy como una esponja que tiene personalidad.
Volviendo al concierto preparado para el sábado en El Alcázar de Jerez. ¿Qué mensaje lanzaría a su público?
Que asista y me acompañe. Las entradas están muy baratas, 10 € anticipada y 12 € en taquillas. He puesto el precio muy asequible con el fin de que asistan todos los que quieran y que no suponga un esfuerzo económico para nadie. Reitero mis ganas y mi entrega. Tendremos a Pitingo en Jerez después de tanto tiempo y echaremos el mejor rato posible con buena música y buenos músicos.
TEXTO Y FOTOS: JUAN GARRIDO