Pocas voces en el universo cantaor actual irradian una fuerza tan poderosa como la de Luisa Muñoz. Lleva toda una vida cantando pero es ahora cuando se ha lanzado decididamente por hacerse un hueco en el mundillo flamenco. Ganas le sobran, ilusión también, pues no duda en desplazarse cada cierto tiempo hasta Chiclana desde su residencia en Fuengirola para preparar y dar forma a su primer proyecto serio, Valentía. Estremece nada más escucharla, seguramente porque su metal conjuga jondura y talento. Ahora, es cuestión de tiempo, porque condiciones le sobran.

¿Quién es Luisa Muñoz?
Pues Luisa Muñoz es una cantaora nacida en Francia pero con raíces españolas, porque mi familia es de aquí, de Jerez y de Sevilla. Mi madre nació en Triana y mi padre es gitano de Casablanca, además, mi familia por parte de madre está emparentada con la Negra, que es tía de mi madre.

Forma usted parte de esa generación de los hijos de aquellos españoles que emigraron a Francia….
Claro, mis padres viajaron a Francia y allí nací, pero vamos, a mí España siempre me ha llamado la atención, de hecho hace ya trece años que decidí instalarme aquí.

¿Y cómo es el flamenco en Francia?
Allí hay mucha afición y se respeta mucho el flamenco en todos los sentidos. Además, trabajo hay bastante y también se paga mejor que aquí. Lo que pasa es que yo personalmente nunca he encontrado allí mi sitio, por eso me vine a España. Parece que la tierra me tiraba.

Por lo que cuenta el cante lo lleva en el ADN…
Sí, desde pequeña siempre he cantado, primero en las fiestas de la familia y luego ya a nivel profesional. En mi familia hay mucho cantaor y además bueno. También mi madre cantaba pa rabiá. Yo soy de las que pienso que para cantar hay que nacer, hay que llevarlo en los genes, y ya luego cada uno se tiene que preocupar por mejorar.

Paco Barroso

Paco Barroso

¿Y cuándo se decidió usted a cantar profesionalmente?
Con 16 o 17 años empecé a cantar con mis tíos que tenían un grupo en Francia. La primera vez que canté fue en un tablao allí. Luego dejé de cantar durante un tiempo, me casé y sólo cantaba en las fiestas nuestras. Hasta que de nuevo me volví a animar y comencé a hacer giras por Marsella, Saint Tropez…

Lleva en Málaga desde hace trece años, ¿qué ha hecho durante este tiempo?
Muchas cosas. En España la primera vez que canté fue en Málaga cuando apenas tenía 22 años y luego he seguido haciendo cosas en peñas y en tablaos. Luego he actuado en la Bienal de Málaga, en recitales para Diputación… También algunas cosas para el baile, sobre todo en tablaos. De hecho, empecé ahí, cantando pa bailar, aunque poco a poco me he ido haciendo un hueco sola.

Si tuviera que definir su cante, ¿cómo lo haría?
A mí me gusta hacer de todo. Está claro que desde pequeña y allí en Francia Camarón siempre ha sido un referente, pero a mí personalmente me gusta mucho cantar por Jerez, esas bulerías cortas de Jerez me encantan. También me gusta mucho Remedios Amaya, La Tana, Pedro El Granaíno, Jesús Méndez, escucho a todo el mundo y luego hago las cosas a mi manera.

¿Y con qué cante o estilo se siente mejor?
A mí me gustan muchos los cantes de Levante, los tarantos, la cartagenera, y también meterme por soleá y seguiriyas. Siempre he intentado no ceñirme a unos cuantos cantes, al contrario, me gusta meterle mano a todo, desde lo más puro hasta cositas más modernas.

Ha mencionado antes a Camarón, ¿qué significa para usted Camarón de la Isla?
Para nosotros y digo nosotros porque es para mi familia, Camarón es como una religión. A veces incluso las letras me salen solas. Yo no me jarto de escucharlo. Pero vamos, que también disfruto escuchando a la Fernanda y la Bernarda, los fandangos y las bulerías de María Soleá, El Torta, Luis El Zambo, en fin, de todo.

Ahora ha comenzado una nueva etapa, ¿qué supone para usted?
Para mí es como un reto. Es algo que quería hacer desde hace tiempo, pero por una razón u otra nunca he podido dedicarme de lleno. Ahora me ha surgido la posibilidad gracias a Carlos del Templo Flamenco y bueno, ahí estamos, sé que es difícil, que hay que trabajar mucho sobre todo para que la gente empiece a conocerme, pero bueno, por ganas no va a ser.

¿Y por qué no lo hizo antes?
Porque he sido una persona muy cómoda, como tenía trabajito en Málaga no me he movido de allí. Ni siquiera en Jerez o en Sevilla he podido cantar.

Lleva varios meses trabajando en un espectáculo, ‘Valentía’. Háblenos de él…
Es un espectáculo que estamos preparando desde hace unos meses. Se llama así porque queremos representar a una mujer valiente en el mundo del flamenco y creo que ese papel me pega, porque de alguna forma me siento una cantaora atrevida. Estamos ya ensayando, y bueno, hay bulerías, tangos, soleá… Todavía no tenemos fecha para el estreno, pero creo que vamos por buen camino.

O sea que las sensaciones son buenas…
Yo estoy encantada, porque es lo que yo quería, pero una se da cuenta que no es un camino fácil. Lo importante es mantener la ilusión.

Lo siguiente supongo que será el disco…
Ojalá. Es algo que me gustaría hacer, porque además me gusta mucho el estudio. Al menos cuando me he metido a hacer alguna colaboración me ha gustado y me he sentido bien. De todas formas, voy paso a paso, todavía eso lo veo muy lejos.

Se acerca el verano, ¿le veremos por algún sitio?
Sí, de momento tengo cerrado una cosita en el Festival de Málaga y en el Festival de Casabermeja en julio, y bueno estará el día 17 de junio en el Homenaje a El Torta en Jerez.