Manolo Moreno Román acaba de ser reelegido como presidente de la Federación Local de Peñas Flamencas de Jerez. Este enamorado del flamenco lleva toda una vida en este mundo y ha sido partícipe de momentos «inolvidables» compartidos con «los mejores artistas» de cada tiempo. Dada esa afición tan fuerte, pronto comenzó a involucrarse en el tejido asociativo flamenco siendo fundador de peñas como ‘Los Cabales’ o ‘Fernando Terremoto’ (actual presidente), así como formar parte en más de una década de la Junta Directiva de la Peña Tío José de Paula. Casado con una «gitana de categoría» y padre de un joven cantaor que comienza a despuntar, lucha para que las peñas «estén en el lugar donde merecen», en definitiva «que se les tengan en cuenta».

¿Cómo se enfrenta a esta nueva andadura?
Tengo que aclarar en principio que no he sido reelegido como tal, puesto que no ha habido otra candidatura que se presentara. Si la hubiera habido yo no me hubiera presentado porque entiendo que hay que dar paso a nuevas generaciones que quieran luchar por las peñas, pero al no haberla no puedo marcharme de forma irresponsable. Las peñas han querido que yo continúe al frente y lo haré con muchas ganas e ilusión. Lo importante es que en estos dos años que tengo por delante me acompañe una serie de peñistas que puedan ayudarme en la Junta Directiva. Me consta que las hay y esperemos que podamos trabajar en pro de las entidades.

Tenemos presidente, pero de Junta Directiva aún no se sabe nada…
Aún no he podido conformarla porque no me ha resultado fácil. Muchos miembros de las peñas están de vacaciones y estamos en una época un tanto complicada para reuniones y llamadas telefónicas. Creo que en la primera semana de septiembre voy a dar a conocer los nombres que la compondrán. Tampoco quiero que sea un equipo tan numeroso, se trata de que me acompañen tres personas que puedan llevar a cabo las tareas de secretaría, tesorería y vicepresidencia. Lo suyo sería que tuviera vocales así habría representación de la mayoría de entidades jerezanas.

«Debemos contar con el apoyo de la Diputación de Cádiz, hasta ahora nos ignoran»

Parece que en los últimos años la Federación ha tenido más presencia en el flamenco local, ¿era uno de vuestros objetivos?
Eso se debe al rodaje que ya llevamos. Decía el presidente que me precedió, Diego Fernández Suárez, que lo más importante es sumar, y yo esta reflexión la tengo muy asumida. Intento estar presente donde me llaman e invitan, que el mundo de las peñas esté representado en los grandes eventos y actos de nuestra ciudad para que vean que somos un grupo respetable.

¿Qué objetivos se propone para estos dos años?
Uno de esos objetivos es llegar a otros estamentos gubernamentales con el fin de que nos tengan en cuenta ya que, hasta ahora, no nos muestran acercamiento en ningún sentido. Caso de la Diputación de Cádiz. Veo constantemente el logotipo de Diputación en distintos certámenes, concursos y festivales, sin embargo nunca cuenta con las peñas de Jerez. Deberíamos tener una relación más clara y cercana. Queremos crear, también, un ‘decálogo de buenas prácticas’, por llamarlo así, en el que se recojan unos requisitos que obliguen a cumplirlo a las peñas que quieran entrar en la Federación.  Otra de las cosas que intentamos es prolongar ese convenio que firmamos con el Ayuntamiento para que las relaciones siempre sean proclives a sumar en el flamenco.

Manolo Moreno es entrevistado por Juan Garrido. Foto: Paco Barroso.

Manolo Moreno es entrevistado por Juan Garrido. Foto: Paco Barroso.

¿Qué recogía concretamente ese convenio?
Pues se trata de plasmar en un papel una serie de medidas que hemos de tener en cuenta todas las peñas federadas a la hora de programar y actuar con el fin de colaborar con el Ayuntamiento. Y viceversa. Con este convenio intentamos que nuestras actividades se enmarquen en una situación más genérica e institucional. Intentamos que no coincidas las actuaciones entre peñas y que las actividades que organizamos estén repartidas en el tiempo con el fin de que haya flamenco todos los fines de semana del año prácticamente. Que haya coordinación.

«Con ocho peñas en Jerez habría suficiente»

Eso de poner un precio para entrar en los recitales de peñas… ¿cómo lo ve usted?
Ya hay alguna entidad jerezana que está cobrando un donativo. En otras localidades de la provincia lo hacen desde hace años… Es una cuestión que habría que plantearse, no ya como el pago por ver un espectáculo sino como la colaboración económica con una entidad que debe mantener unas infraestructuras que por cierto no son baratas. Las peñas deben pagar todos los impuestos como el IBI, luz, agua, seguros… Todo sale de las cuotas de los socios y hay veces que cuesta mucho.

¿Cree usted que hay muchas peñas flamencas en Jerez?
Personalmente creo que hay demasiadas. Ha ocurrido que en cualquier barrio se han unido cuatro amigos con afición a un cantaor concreto y han montado una peña. No quiero decir que no se lo merezca, pero eso conlleva una responsabilidad importante, sobre todo cuando el nombre de una entidad es el de un artista importante de nuestra ciudad. Lamento profundamente que una peña como la de tío Manuel Soto ‘Sordera’ esté cerrada. O como ha ocurrido como la de ‘El Garbanzo’. Soy más participe de que los nombres de las peñas sean más genéricos. Para defender nuestra cultura flamenca bastaría con las que tengan una programación seria, que aporten a lo largo del año. Hay algunas peñas que se lo curran muchísimo, otras que se lo curran mucho menos. Hacer cumplir ese ‘decálogo de buenas prácticas’ que te decía antes…

Hay peñas con muy pocos socios y eso se nota a la hora de programar ¿no?
Normalmente cuanto más socios tenga una entidad mayor facilidad tendrá para organizar su ciclo de actividades. También le digo una cosa, cuando hay pocos socios en una peña y no se puede mantener, basta con que esos socios se vayan a otra peña y seguir luchando por el flamenco desde esa misma. Con ocho peñas tendríamos bastante. No puede existir quince peñas y que todas estén igual miradas porque no todas trabajan igual.

¿Qué problema ha habido con la actuación flamenca de las peñas Tío José de Paula y La Bulería en la reapertura de la Iglesia de Santiago?
Pues mayoritariamente un malentendido. Son dos peñas que trabajan muchísimo durante todo el año, y merecen todos mis respetos. Lo que ha ocurrido es que el Ayuntamiento no ha contado con la Federación para este evento y ha ido directamente a hablar con las peñas implicadas, y entendemos que para algo está la Federación, por lo menos para estar al tanto de lo que ocurre y no sentirnos ninguneada en esos momentos. Pero es algo que se ha aclarado y no hay ningún problema. Respeto profundamente a ambas peñas.

«El cante de Terremoto me encandiló siendo joven, muero con su eco»

Hablemos de parcela como aficionado al flamenco… ¿cómo llega a este mundo?
Tenía ganas de hablar de esto. Yo desde siempre he vivido en mi familia el flamenco de primera mano. Mi padre era una enamorado de Don Antonio Chacón y hacía los caracoles maravillosamente. Mi tío José María Martínez de la Vega siempre escuchaba los cantes de Marchena, Juanito Maravilla, ‘El Sevillano’ y los cantaba muy bien. Vinculado siempre con Paco Cepero, Luis de Pacote… en casa, desde pequeño, he estado rodeado de flamenco. Pero hubo un momento importante en el que terminé entregándome al flamenco, cuando escuché muy jovencito a Fernando Terremoto. Para mí ha sido el referente del cante gitano, además me sé toda su discografía (risas). Me gusta Antonio Mairena, Fernanda de Utrera, Antonio ‘El Chocolate’… pero con Fernando muero. Además he vivido con él muy buenos momentos, estuvo en mis dichos y en mi boda junto a tío Borrico y otros tantos.

¿Cómo lleva eso de tener un hijo que quiere ser cantaor?
Es la primera persona que me lo pregunta y me alegra porque es algo muy natural. Que yo sea presidente de la peña de Terremoto y de la Federación Local de Peñas no quiere decir que mi hijo no pueda ser cantaor. Es normal y lógico que mi hijo Manuel sienta inquietud por este arte porque su madre, una gitana de categoría, es hija de Cantarote, familia de los Fanegas… ¡cómo no va a gustarle el flamenco! Desde que nació escuchaba a Terremoto, incluso se lo llegó a reconocer a su hijo Fernando, que le gustaba más el padre que él. A veces cuesta hablar de esto porque muchos creen que yo beneficio a mi hijo por mi cargo en las peñas, pero están muy equivocados. Él estudia su carrera universitaria y a la vez actúa donde lo llaman.