No porque me vea implicado en la cita de forma directa como presentador, ni porque comparta con todos y cada uno de ellos una relación de amistad por aquello de la edad, sólo es por justicia hacer este comentario: una noche en la que hicieron historia la nueva hornada del flamenco jerezano. Bajo la dirección del guitarrista Pepe del Morao, diecinueve jóvenes, unos más que otros, dieron rienda suelta a la belleza del flamenco más mágico y brillante. Una puesta en escena cuidada y madurada, una ilusión ferviente y el peso de la afición, fueron las tres bases del éxito de la obra ‘Suena Jerez’, con la que se abría la 49 edición de la Fiesta de la Bulería.

La Alameda Vieja fue el escenario de una gala cargada de matices a descubrir en una lozanía que rezuma profesionalidad y seriedad a la hora de estar en las tablas. No es fácil poner en pie un espectáculo de este calibre con una variedad de estilos significativa, interpretados cada uno de ellos por voces distintas y con personalidad. Podríamos decir que anoche, primer día de septiembre, estos veinteañeros dieron una lección de grandeza, algo histórico. Sí, histórico. Porque el flamenco demuestra una vez más ser un círculo de jondura en el que la relación entre el ayer y el hoy, por supuesto con el mañana como objetivo, es fundamental para seguir creando.

Si hace cincuenta años Manuel Morao acompañaba a Terremoto de Jerez, ayer fue Pepe del Morao (nieto de Manuel) quien encaminó con su toque señero el cante por bulería por soleá de María Terremoto (nieta del gran Fernando). María fue una de las voces más destacadas de la noche. Una imagen que impactó al respetable al igual que la de ver a Manuel de la Nina, Manuel Moneo Carrasco y Maloko en una ronda por martinetes y tonás en recuerdo a Manuel Moneo ‘Barullito’. Tres varones que dieron la talla de sobra en una noche que no faltó de nada. Más tarde salieron, de nuevo por martinetes, Enrique Remache y Rafael del Zambo, dos gitanos de Santiago punteros en el cambio de tendencia del cante joven, pioneros en rescatar la afición de sus coetáneos. Los cinco compartieron letras por seguiriyas al golpe con las que confiamos tener un futuro cierto y de calidad.

Cada uno de ellos tuvieron la oportunidad de demostrar en solitario su potencial artístico. Si Manuel Moneo se desenvolvió gustosamente por alegrías, Manuel de la Nina encandiló por seguiriyas, Rafael del Zambo hizo grande la bulería para escuchar de su gente, Enrique nos trajo a la memoria los ecos por cabales del Serna y Maloko tiró de lo suyo en unos fandangos bastante agradecidos.

Las mujeres hicieron lo propio y bañaron el ambiente de color y luz. Sus ecos ya dijeron bastante en la presentación con eso de «no sé lo que tiene el cante por bulerías de mi Jerez» de La Paquera. Fuerza a raudales. Estefanía Zarzana enamoró por fandangos y en un dúo por zambra junto a Remache, uno de los momentos de la noche. Sandra Zarzana viajó hasta el levante gustando por tarantos. Tomasa Peña Santiago surtió de sentido los tientos y tangos, luego se creció en el fin de fiesta recordado a ‘La Chati’. Rosario Heredia situó la bandera del cante de Jerez en lo alto de la alameda, con sus bulerías por soleá.

A Pepe lo acompañaron las guitarras de Fernando Carrasco y Curro Carrasco, dos guías con encanto y sentido del ritmo que aportaron dominio en las tablas. El compás de Jerez llegó de las manos de Juan Grande, Juan Diego Valencia y Ané Carrasco. Mejores, imposible. En los momentos románticos siempre estuvo presente Bernardo Parrilla acompañado de su violín.

¡Y cómo olvidarnos del baile! Dos muestras inequívocas de cómo se baila en Jerez. Fernando Jiménez puso al público en pie con un romance perfectamente ejecutado y cargado de arte. Gema Moneo hizo lo propio, casi al final, por bulerías con un arrojo propio y un semblante inquietante. Los dos terminaron de hacer historia en una noche en la que no faltó el fin de fiesta por bulerías con el soniquete propio y único de la tierra jerezana. Si estos jóvenes no existieran, habría que inventarlos por el bien y la continuidad del flamenco. Ya podemos hablar de la Generación del 16 en Jerez.

REPORTAJE GRÁFICO: PACO BARROSO