No se puede pedir más. El guitarrista Manuel Morao recibió el pasado viernes la XXIV Palma de Plata, un galardón que entrega la Sociedad del Cante Grande de Algeciras y que distingue a personalidades punteras del flamenco. El jerezano pone así colofón a un 2016 completo en lo personal ya que también  ha sido nombrado Hijo Predilecto de su localidad natal.

«Para mí es una gran satisfacción y honor», dijo el tocaor tras recoger la preciada palma de manos del presidente de honor de la entidad, Pepe Vargas, quien estuvo acompañado en el escenario por el actual presidente José Carlos Cabrera, y el alcalde de Algeciras, José Ignacio Landaluce.

A sus 87 años, el patriarca de los Morao sigue recogiendo los frutos de una trayectoria extensa y comprometida en la que pudo coincidir con grandes como Antonio, la Niña de los Peines, Terremoto o Caracol, por citar a algunos.

La noche, que se celebró un año más en el Teatro Florida de Algeciras, contó también con las actuaciones de Antonio Reyes, al que curiosamente descubrió Manuel Morao, Perico El Pañero y Noelia Sabarea, y los guitarristas Pepe del Morao y Diego del Morao.