El guitarrista Ramón Amador Moreno ha fallecido en su Sevilla natal a la edad de 61 años. Con la pérdida del tocaor, patriarca de una dinastía importante en el mundo del flamenco dentro del cante, la guitarra y la música en general, se pierde a uno de los bastiones más clásicos de la guitarra sevillana, y de una forma de concebir el toque que se encuentra en claro peligro de extinción.

Debido a sus problemas de salud, Ramón Amador había dejado de actuar desde el pasado mes de marzo, tras una intensa etapa en la compañía de Pastora Galván, con la que había participado en sus últimas creaciones. No obstante, su trayectoria artística es muy amplia, ya no sólo en el terreno del baile, donde trabajó con grandes como Cristina Hoyos y Matilde Coral, sino acompañando el cante donde coincidió con buenos maestros como Chocolate o Chano Lobato.

En ocasiones contadas también lo pudimos ver en su faceta cantaora, una afición que llevaba con orgullo y que cada cierto tiempo exponía. Las últimas fueron en 2013 con el espectáculo estrenado en los Jueves Flamencos de Cajasol titulado ‘Polivalentes’, donde compartía escena con artistas como Miguel Lavi, Juan José Amador o Pepe Torres, y previamente, en ‘Pastora’, otra de las creaciones de la bailaora Pastora Galván.

Afortunadamente, su escuela permanecerá viva no sólo gracias al testigo que ha cogido su hijo Ramón, sino también en otros discípulos como Rafael Rodríguez ‘El Cabeza’, gran admirador del guitarrista.

La redes sociales se han convertido en las últimas horas en un auténtico hervidero de recuerdos y aclamaciones al guitarrista sevillano, muy admirado y querido por el mundo del flamenco.

En Jerez pudimos disfrutar de su toque en muchas ocasiones, habitualmente acompañando el baile de numerosos artistas. La última fue hace dos ediciones con Pastora Galván, cuando presentó en Villamarta el espectáculo ‘Identidades’.

Desde Jerez Jondo queremos enviar nuestro más sentido pésame a la familia.