En apenas unos meses verá la luz un nuevo trabajo discográfico de Antonio de los Santos Bermúdez ‘Antonio Agujetas’. El cantaor jerezano acaba de finalizar un disco, que llevará el nombre de ‘En carne viva’, en el que vuelve a asomarse al abismo y buscar esos sonidos negros que maneja como nadie. La grabación se ha realizado hace unos días en el estudio La Bodega que dirige Josema García-Pelayo y ha contado con la colaboración guitarrística de Antonio Soto, el guitarrista que durante varias décadas acompañó fielmente al desaparecido Manuel Agujetas.

El trabajo discográfico recoge once palos, si bien aún está por decidir cuántos se quedarán finalmente en el compacto, ya que incluso se especula con la posibilidad de que se le añada alguna que otra pieza en directo de recientes actuaciones como por ejemplo la ofrecida durante el Festival de Jerez, donde Antonio brilló con luz propia. Soleá, fandangos, seguiriyas o malagueñas serán algunos de los cantes que Antonio Agujetas ha recogido en este disco, que va a contar además con el prólogo del escritor Jesús Soto de Paula, hijo del maestro jerezano Rafael de Paula.

‘En carne viva’ se une así a una lista de discos que arrancó en 1975 cuando grabó un Lp bajo el nombre de ‘El niño de Agujetas’. Años más tarde, concretamente en 1998 publicó, ‘Dos gritos de libertad’, una grabación impulsada por el Centro Penitenciario de Córdoba, que organizaba un concurso entre sus reclusos, y donde grabó en directo seguiriyas, malagueñas, soleá y bulerías. En 2001 llegó ‘Así lo siento’, una producción de la Peña Los Cernícalos y que, con la guitarra de Alberto San Miguel, constaba de catorce palos diferentes que iban desde el Romance de Bernardo del Carpio a los tientos pasando por la soleá o la seguiriya.

Un año después, en 2002, participó en el doble disco ‘Agujetas, tres generaciones’ en las que compartía grabación con su padre y su abuelo. Con la guitarra de David Serva, Antonio hizo bulerías, soleá, tientos y seguiriyas.

En 2003 editó ‘Jesucristo según Agujetas’, de nuevo con Alberto San Miguel. En esta ocasión, el cantaor jerezano, que para este disco contó con el respaldo de Diputación de Cádiz, abordó la vida, pasión y muerte de Jesucristo desde el cante, es decir, conjugando estilos serios y festeros como  la caña, los fandangos, seguiriyas, saetas, alboreá y martinetes.

Su grabación más reciente fue una remasterización del disco que grabó con Moraíto en 1991 en el que recorre también diferentes cantes que van de la carcelera, al romance pasando por la soleá o la seguiriya.