La dinastía de los Sordera tiene asegurada su continuidad. Si desde una de las ramas, la del Bo, Maloko Soto apunta maneras, desde el otro tronco, el de Vicente Soto, ha surgido con fuerza el nombre de Lela Soto. La joven cantaora, que ya este verano se adjudicó en Cádiz el Concurso que la Fundación Cristina Heeren programó por alegrías, el pasado martes en el Teatro Central de Sevilla confirmó que está llamada a ser una voz femenina significativa en los próximos años.

Lela Soto, madrileña de nacimiento pero afincada en Jerez, derrochó temperamento, conocimiento y templanza para convencer al jurado de la gala final del Concurso de Jóvenes Talentos que la Fundación Cristina Heeren celebró en Sevilla, imponiéndose al resto de finalistas. Tiene condiciones y de seguir en la línea ascendente que lleva muy pronto la veremos encabezando carteles. Acompañada por la guitarra de Nono Jero, Lela se ganó al jurado haciendo seguiriyas, soleá, fandangos y bulerías.

Junto a ellas participaban en esta gala final Cristina Álvarez (Huelva 1987), que triunfó por fandangos de Huelva; Araceli Campillos (Lucena, Córdoba, 1994), la mejor en Tarantas de Linares; Marta García ‘La Niña (Granada 1986), que había ganado en Málaga, Tomás García (El Padul, Granada, 1997), que obtuvo en su día el premio por ranaínas; Marcos Martínez (Barcelona 1986) que ganó el Concurso por Soleá “Naranjito de Triana”, y Antonio Mena (Jaén 1995), que logró el de Tarantos en Almería.

Vídeo: Fundación Cristina Heeren