La treinta y tres edición del ciclo que organiza la Peña Tío José de Paula continúa su curso en el mes de octubre antes de meterse de lleno en el Curso de Enseñanza de Cante previsto para el mes de noviembre. La primera jornada estuvo protagonizada por la cantaora María Terremoto, que consiguió meter en la entidad de Santiago a más de cuatrocientas personas para disfrutar de su lozana voz. La hija del añorado Fernando Terremoto se consolida en su tierra natal como un referente de su generación y crece en cada intervención.

Sin duda su actuación en Tío José gozó de un sentimiento especial ya que estuvo arropada por grandes aficionados del barrio que vio nacer a su abuelo Fernando Terremoto, y de su propia familia. María estuvo acompañada a la guitarra por Nono Jero, fiel escudero que también demuestra una gran proyección en su faceta de acompañamiento al cante. María destacó por seguiriyas, tientos tangos, bulerías por soleá y bulerías, en un recital completo, generoso en pellizcos y propio de las noches grandes de la veterana peña.

La segunda noche, la del sábado 14, del ciclo tuvo como protagonista a Lela Soto, descendiente directa de los Sordera que evidencia la relevancia de su saga con un cante profundo y cargado de jondura. La hija de Vicente estuvo extraordinaria por bulerías para escuchar, “un cante que me emociona por lo que ha significado siempre en mi familia”, aseguró. También quiso demostrar su amplio dominio de la baraja de cantes por malagueñas, seguiriyas, fandangos y alegrías. La recién ganadora del premio Talento Flamenco de la Fundación Cristina Heeren también tuvo la fuerza de reunir a algunos cientos de aficionados en una noche pletórica en la que comprobó que la tierra de sus ancestros la sigue y la quiere. Lela, que ha vivido desde su nacimiento en Madrid, ya reside en Jerez y se considera de esta tierra que tantas influencias tiene en su cante haciéndonos recordar por momentos a la propia Isabelita de Jerez en algunos tercios de su cante. Mención merece la guitarra de Manuel Jero, que gustó sobremanera arrancando los aplausos del respetable en varias de sus intervenciones.

Estas dos voces auguran unos años prolíficos de cante bueno, lo que supone un gran motivo de alegría al tener, ambas, la fuerza necesaria para que la afición más joven se acerque a la cultura jonda y continúe dándole vida a las peñas flamencas, los verdaderos motores del flamenco en Jerez. Anabel Rosado llegará a la peña de calle Merced en la próxima cita con la guitarra de José Ignacio Franco, sábado 21.

Fotos: Paco Barroso.