El pasado sábado se volvió a vivir una intensa jornada en las peñas de Jerez. Mientras la Peña La Bulería sigue celebrando el ciclo ‘Del Tabanco a la Peña’ al medio día, las entidades Buena Gente y Tío José de Paula continúan disfrutando de sus respectivos ciclos de otoño. Juan Lara y Juan Manuel Moneo estuvieron a eso de las cuatro de la tarde en la Bulería con un recital clásico y en el que participaron grandes aficionados del barrio en el fin de fiesta, como suele ser habitual en este espontáneo encuentro.

En la Peña Buena Gente el protagonista fue Pedro Garrido ‘Niño de la Fragua’. Llegó con su primer trabajo discográfico bajo el brazo titulado ‘Libertad Condicional’ y estuvo acompañado a la perfección por Manuel Valencia, una de las guitarras flamencas más cotizadas de la actualidad. Pedro es un cantaor de amplio conocimiento, de gran afición y que vuelva todas sus emociones en cada gesto musical, por eso llena y triunfa. Dio un paseo por cantes dispares viajando desde la toná de su casta hasta la malagueña, la soleá o las bulerías. No se olvidó de las alegrías, estilo que domina sin problemas y que le hace poseer el Primer Premio del Concurso de Cante por Alegrías de Cádiz.

A pocos metro de la Nave del Aceite, en pleno barrio de Santiago, la Peña Tío José de Paula recibió la visita de Anabel Rosado tras siete años de ausencia en una peña de Jerez. De ahí sus ganas y disposición para ofrecer lo mejor de sí. En la primera parte la vimos entregada por tientos y tangos, así como en la taranta y cartagenera,  en las bamberas o en los fandangos. Quiso dedicar su actuación a dos mujeres de la peña que nos han dejado en los últimos meses como Rosario ‘La Majuma’ y a Antonio Mari Vega. La guitarra corrió a cargo de José Ignacio Franco que mostró un buen nivel en todo momento. En la segunda mitad, con traje amarillo, se quiso centrar en la soleá, las alegrías y en las finales y largas bulerías. El respetable disfrutó y así se lo quiso mostrar a la cantaora, con una gran ovación.