Como el que no quiere la cosa, tenemos cerca a una serie de artistas que han marcado una época reciente en el flamenco. De esos que ya son historia viva del cante jondo. Asistimos al primer día de grabación del disco ‘Por mi amor al arte’, que comienza a preparar Alonso Núñez Fernández ‘Rancapino Chico’. El entorno es propicio pues el aire que se respira es limpio y puro, como el corazón del chiclanero, y estamos rodeado de vegetación y olor a chimenea. El trato que recibimos es totalmente acogedor por eso nos sentimos como en casa. Al llegar a la Huerta de La Paz, en al camino de San Agustín de la localidad de Mairena del Alcor, nos recibe el amigo Fernando González Caballos y comenzamos la jornada con una buena conversación de bienvenida. Ya está allí Juanito Villar, que saluda a todo el que llega con ese especial carácter de ‘Cai’. También, de agradecer sin duda la cordialidad de la anfitriona, Almudena de la Maza, una de las productoras del disco junto a Domi Serralbo.

Mientras paladeábamos un buen jamón con vino de Jerez sigue llegando invitados de la altura de José de la Tomasa, maestro de maestros, Nano de Jerez, con su habitual desparpajo, Vicente Soto, elegante en sus formas y conocimientos como artista que es desde la cuna, Chiquetete, admirado por todos y muy querido. Conversamos los compañeros de la prensa como Manolo Bohórquez, María Larroca, David Montes, Fermín Lobatón, Kyoko Shikaze, Luis Ybarra, Luis Pérez…

Y en cuanto acabamos el plato de papas con chocos nos metemos en el salón de la casa para degustar la voz de este gitano que tiene un palmarés de indudable calidad, sobre todo en el último año. El cariño del público le anima a grabar este trabajo en directo que busca la naturalidad y el pellizco, expresar el perfil más auténtico de este cantaor. Por eso se rodea de gente que le inspira, de personalidades profundas en el sentir y que transmitan sensaciones que al ser recogidas por su alma se conviertan en lamentos de seguiriyas o soleá. Antonio Higuero lleva la batuta de la guitarra junto al joven Paco León. Las palmas de José Rubichi, Chicharito y Manuel Cantarote suben el compás en alegrías, bulerías para escuchar y bulerías. Graba fandangos y zambras, y de fondo ya suenan comentarios de artistas y aficionados que jalean a Alonso, así como el celestial sonido que sale del piano de Diego Magallanes. Son tres días de grabación de los que saldrá el total de este trabajo.

Si el primer día se vivieron momentos épicos con invitados de honor, el segundo no se queda atrás con la visita de Pansequito, Aurora Vargas, Curro Romero, María Vargas, Cristina Hoyos, Manuela Carrasco, su padre Rancapino… madera suficiente para que el fuego aparezca en un trabajo que ya está dando que hablar.