Fernando Jiménez no ha dejado bailar desde que dio sus primeros pasos, desde que era un niño. Este gitano de la familia de los Vargas, aunque descendiente directo de otras sagas del barrio de Santiago, ha sabido crear en estas dos décadas en los escenarios su propio lenguaje sirviéndose de la naturalidad para llegar a todos los públicos. Se mueve como pez en el agua en las fiestas espontáneas que se dan en su tierra natal o allá donde requieran su presencia, aunque al subirse al escenario muestra, también, toda una amalgama de poses y tecnicismos fruto de su amplia preparación con los maestros que un día eligió para prepararse. Pero Fernando ha sabido aprender de la escuela de la calle, esa de las que han partido otros grandes de su barrio y que por ello son valorados sobremanera por la afición más exigente, sobre todo porque son capaces de dibujar la sencillez de lo que es tan difícil: parar, temblar y bailar.

Luchador incansable, recuerda “aquella gira que hice por México cuanto tenía 17 años, junto a Niño de la Fragua e Ismael Heredia” y la última por Japón, “en la que giré por todo el país junto a José Rubichi dando cursos y participando en espectáculos”. Sus idas y venidas al país nipón son ya habituales en su carrera, pues ha sido reclamado en cuatro ocasiones y ya prepara la próxima vez, “que quiero que sea a principios del año que viene”. Ha recorrido otras partes del mundo como Centroeuropa, Londres o numerosas regiones españolas. Entre giras y grandes recitales de bailes, como los que ha protagonizado en peñas como Don Antonio Chacón, La Bulería o Tío José de Paula, ejercita sus cualidades en los tablaos de Jerez así como en las actuaciones programadas por bodegas. Ha estado presente en Fiesta de la Bulería, Viernes Flamencos (este año repite) o Teatro Villamarta, formando parte de las compañías de María del Mar Moreno o Pepe del Morao, entre otras.

Ya prepara su próxima actuación de Londres, festival Port Eliot, o el festival ‘Jerez, Gran Reserva’, que rinde honores a Pansequito, el próximo 7 de julio en Jerez. En este, formará parte del espectáculo ‘El baile en la memoria’, junto a otros compañeros y maestros como Manuela Carpio, Diego de la Margara, Enrique Pantoja, Tía Yoya, Tía Curra, Gema Moneo y Miguel Ángel Heredia, entre otros, por lo que no duda en afirmar que “es una responsabilidad, hay que estar a la altura del elenco pero tengo que mostrar mi agradecimiento porque se han acordado de mí” añadiendo que “hay mucho nivel”. Fernando acudirá a la cita con una emoción especial ya que “se le dedicará a Pansequito, un ser al que admiro como artista y como persona” e insiste en subrayar “el cariño personal que le tiene a él y a su mujer Aurora”. No sería justo obviar que el bailaor formó parte del último espectáculo que el maestro cantaor llevó al Lope de Vega sevillano, en las pasadas Navidades.

Este bailaor de Santiago, querido en todo Jerez, valora como “positivo” este cartel del ‘Jerez, Gran Reserva’ ya que se pone en valor “la transmisión en el flamenco, dejando un poco atrás las modas”, así como define al baile que se verá ese día como “de arte, de los que consiguen el olé del público”. Aunque no para, parece que tiene una espinita clavada, o mejor dicho “una gran ilusión desde hace tiempo”, que no es otra que la de participar en el Festival de Jerez “con mi propio espectáculo, dejándome la oportunidad de yo elegir lo que quiero contar y con un grupo que pueda acompañarme de altura” concluyendo con alegría y esperanzado asegurando que “seguro que ese momento está por llegar, ahora hay que agradecer lo del ‘Jerez, Gran Reserva'”.

El cartel propuesto para esa jornada está capitaneado por Pansequito, a quien se le dedica la gala, junto a Aurora Vargas, Pedro ‘El Granaíno’, Rancapino Chico, Luis Moneo, José y Perico Pañero, María Terremoto, Lela Soto, José Mijita, y el mencionado grupo ‘El baile en la memoria’. Las entradas están ya a la venta en tickentradas.com y en Malamúsica (calle Medina, Jerez).