José Valencia reivindica la belleza de la poesía gitana en su nuevo espectáculo, Bashavel, que estrena el próximo 11 de septiembre como parte de la XX Bienal de Flamenco de Sevilla. Para esta nueva obra recopila poemas en romané y en castellano escritos por autores gitanos y para cantarlos, el cantaor de Lebrija se hará acompañar en el escenario de un cuarteto de cuerda de reconocido prestigio.

Bashavel es, en romané, reunión, encuentro. Es precisamente esto lo que quiere provocar Valencia con esta nueva producción: un encuentro de dos culturas, dos músicas que caminan independientemente pero que beben de la misma fuente. Los creadores de los textos no son necesariamente poetas vinculados con el flamenco, sino que la selección incluye a escritores canadienses o yugoslavos, además de españoles. El artista quiere así “mostrar la belleza de la poesía gitana del mundo, buscar la conexión y parecidos musicales, expresivos e ideológicos” y favorecer el acercamiento cultural “para enseñar que hay otras formas maravillosas de música que están más cerca de lo que imaginamos”.

Este proyecto nace de un trabajo teatral que arranca dos años atrás. El cantaor tuvo entonces un acercamiento a poetas romané y la experiencia le despertó una inquietud dormida que en realidad siempre había sido de su interés: una investigación en profundidad de las raíces de la poesía romané. Desde entonces comienza un trabajo de largo recorrido en el que implica a su compañero Juan Requena, con quien realiza un estudio completo y una musicalización que terminan resultando en el montaje que se podrá disfrutar en la Bienal de Flamenco.

Además de por Requena, el 11 de septiembre, el cantaor estará acompañado en el escenario por la percusión y batería de uno de los músicos más solicitados en el flamenco en su categoría, Paco González, el baile de Karime Amaya y dos instrumentos muy presentes en la música gitana de otras latitudes, como son el acordeón de Cuco Pérez y el violín de Nicolás El Calabacín. Para completar la nómina de artistas se incorporan el cuarteto de cuerda Millenium Arts Ensemble, con Vladimir Dmitrienco (violín), Jill Renshaw (violín), Jerome Ireland (viola) y Nonna Natsvlishvili (violonchelo), todos solistas de la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla.

El espectáculo de José Valencia será uno de las tres obras programadas entre los muros del Patio de la Montería del Real Alcázar. Como en ediciones anteriores, la XX Bienal volverá a generar así un profundo diálogo intercultural en una relación íntima entre los orígenes del flamenco y uno de los mayores emblemas del Patrimonio Histórico sevillano, un espacio con su propia historia de relación entre culturas.

La producción de Bashavel vuelve a estar a cargo de El Mandaito Producciones, compañía con la que el cantaor trabaja desde hace algunos años. Fundada en 2003, El Mandaito ejerce un papel de acompañamiento al artista que va mucho más allá de lo que

habitualmente se da en la producción y representación y que busca un trabajo de largo recorrido.

La colaboración entre José Valencia y El Mandaito comenzó hace dos bienales, cuando el artista decidió grabar en vivo su trabajo Directo, sin manipulación posterior, a partir de un espectáculo presentado en el Teatro Lope de Vega.

Heredero de las casas cantaoras gitanas

José Valencia ejemplo de la vigencia del modelo de transmisión de las casas cantaoras gitanas en el siglo XXI. En Lebrija están sus raíces familiares y su herencia cantaora. José Valencia pertenece a una larga y ancha estirpe gitana y flamenca que tiene también su derivación jerezana porque en su dinastía se encuentran nombres míticos como el de Juanichi el Manijero, el tío Borrico o los Parrilla de Jerez. Y el apellido Valencia continúa proporcionando grandes artistas al flamenco, tanto de Jerez como de Lebrija.

Siendo apenas un niño ya cantaba por soleá, además de sus aceitunitas partías, copla que le encantaba hacer por bulerías. Tenía José solo cinco años cuando sube por primera vez al escenario, y lo hace junto a figuras como Camarón, Fernanda, Bernarda, Manuel de Paula, José Meneses o el Lebrijano, entre otros. Pocos artistas han tenido un debut de tanta altura con una edad tan corta.

Con trabajo y constancia, José ha ido ganándose a pulso el respeto del mundo del flamenco. Cuatro Giraldillos de la Bienal de Flamenco de Sevilla le avalan: al Artista Revelación, al Cante para el Baile y al Cante y Momento Mágico. Ningún otro artista flamenco ha logrado hacerse con cuatro galardones de este festival flamenco, los más importantes que se conceden hoy en el mundo de lo jondo. Hay que añadir al palmarés otros importantes reconocimientos como la distinción Venencia Flamenca (otorgado por el Festival de la Mistela a artistas menores de 30 años) o el Premio al Mejor cantaor de Acompañamiento en el Festival de Jerez.

Tiene dos discos, Solo Flamenco y Directo, grabado en la Bienal de Flamenco. Acaba de presentar el espectáculo Gilâ dentro del marco del 50 Aniversario del Teatro Lebrijano.