¿Quién es Nazaret Cala y cómo empieza a dedicarse al cante?
Bueno, a mí siempre me ha gustado cantar. Recuerdo que con diez años canté por primera vez en El Puerto, en la Peña El Chumi, y bueno, poco a poco fui animándome y presentándome a diferentes concursos de la zona. Con 16 años gané mi primer premio, en el concurso de Mairena al cante por seguiriyas. Era la primera mujer que lo conseguía, y de ello tengo muy buenos recuerdos. Luego, he ganado premios en La Unión, la Silla de Oro, y el último, y al que también le tengo un especial cariño, ha sido el Concurso de Cante Jondo Antonio Mairena el pasado verano.
Pero lo suyo fue algo innato o has tenido un mentor especial?
Bueno, en realidad todo lo que sé o he aprendido en relación al flamenco se lo debo a mi padre. Mi padre es un buen aficionado y la verdad es que siempre ha estado ahí enseñándome cosas y corrigiéndome en cada actuación. Me decía 'Nazaret, eso por ahí no' y bueno, conforme ha pasado el tiempo he ido mejorando.
De cualquier forma, su andadura tiene un punto de inflexión que es su etapa en la Fundación Cristina Heeren, ¿no?
Sí, cuando tenía 20 años me fui a Sevilla y allí estuve tres años viviendo. Fue una experiencia importante en mi vida como cantaora porque en la Fundación, aparte de conocer a maestros como Calixto Sánchez, Naranjito de Triana o José de la Tomasa, con los que he aprendido muchísimo, he perfeccionado los estilos, me ha servido para desarrollar mejor mi voz.
Dicen los mal hablados que todo cantaor que pasa por Cristina Heeren no tiene personalidad. ¿Qué opina?
No estoy de acuerdo. Al menos en mi caso mi experiencia allí me ha servido para crecer como artista. Aprendes los estilos, la historia de cada cante, a modular los altos y los bajos...Son muchas cosas las que he adquirido allí. Además, soy de las que piensan que te pueden dar consejos para cantar, pero luego tú tienes que darle tu forma, llevártela a tu terreno. Yo al menos siempre hago eso, y hasta ahora me ha ido bien. En la Fundación ha habido muy buenos artistas, no tiene nada que ver una cosa con la otra.
¿Nunca le ha dado por cantar para el baile?
La verdad es que no. Afortunadamente, siempre he tenido trabajo para ir delante, donde siempre se requiere una mayor responsabilidad, y no he cantado 'pa' bailar. En el futuro no sé si alguna vez lo haré pero de momento no ha sido una experiencia en mi vida.
¿Con qué cante se siente más cómoda?
Esa pregunta siempre me la hacen (risas). Sinceramente, donde mejor me veo es en la seguiriya y en la saeta, aunque no tengo problemas en hacer otros cantes como la soleá o los aires de levante como la cartagenera. Me considero una cantaora larga, aunque ya digo que me considero saetera y me gusta mucho cantar por seguiriyas. De hecho, con la saeta también he ganado muchos premios.
¿Qué es lo que más le ha costado en su trayectoria?
Hombre, todavía soy joven, tengo sólo 29 años, pero lo peor es la responsabilidad que supone subirte a un escenario. Soy una persona tímida de por sí y cada vez que me tenía que subir a cantar lo pasaba fatal. Afortundamente, con el paso de los años he ido superando todo eso y cuando tengo que cantar tengo el nerviosismo inicial, pero luego se me pasa. También creo que el mundo del flamenco es muy machista en determinadas ocasiones y que una mujer se abra paso cuesta. Gracias a Dios cada vez somos más mujeres las que estamos ahí pero al principio no es fácil.
¿Se considera una cantaora de concurso?
La verdad es que no. Posiblemente en mis primeros años como cantaora fui a algunos concursos, pero siempre he ido a concursos muy concretos, los más importantes. No soy de esas cantaoras que hacen del concurso una
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| En plena efervescencia artística, Nazaret Cala ha superado ese peldaño de madurez que necesita todo artista. Con sólo 29 años a cuestas y con un futuro prometedor por delante, esta joven cantaora portuense intenta abrirse camino en un mundo plagado de estereotipos y competencia. Su último galardón en el Concurso Pureza Flamenca de Mairena es el inicio de una carrera prometedora |
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manera de vivir. Me presenté en su día al Festival de La Unión, donde gané un premio a la mejor Cartagenera, gané la Silla de Oro de Leganés y tengo dos premios en Mairena, uno al cante por seguiriyas y el de este verano. También conseguí llegar a la fase final de la Bienal en el 98 y en el 2002. Tampoco me presento a todo. Este verano me preparé bastante para lo de Mairena, porque había que hacer estilos específicos y demás, pero ya está. Creo que ese ha sido el último concurso donde estaré porque a partir de ahora quiero dejarlos de lado y centrarme en otras cosas.
Ha hablado de ese concurso de Cante Jondo de Mairena. ¿Ha supuesto ese premio otro punto de inflexión en su carrera?
Yo creo que sí porque me está abriendo muchas puertas. En Mairena me siento muy querida, es como mi segunda casa, y el premio que he conseguido este verano me está ayudando mucho. Además de la cuantía económica el premio comprendía toda una serie de actuaciones, que poco a poco voy cerrando, y la grabación de un disco, que espero hacerlo también muy pronto. La verdad es que sí, me ha servido de mucho.
¿Qué tal se lleva con la crítica?
En realidad no he tenido demasiados problemas. Siempre me han respetado y personalmente no me puedo quejar. Antes, cuando era más joven, lo pasaba mal cada vez que leía una crónica con la que no coincidía, pero actualmente ya no, me tomo las cosas con filosofía. Recuerdo que la primera vez que fui a la Bienal me hicieron una crítica durísima y hasta lloré. Pero con el paso de los años, a esa misma persona que en su momento había criticado mi actuación, le volví a leer otra crónica completamente distinta. Como artista eso te llena de orgullo, porque ves como ha pasado el tiempo para bien, porque habré mejorado.
¿Cómo es la vida diaria de Nazaret Cala? ¿Dedica mucho tiempo a los ensayos?
Como una persona más. Normalmente no suelo ensayar demasiado, salvo cuando tengo algo muy importante, no por nada sino porque como doy clases en la Fundación y en nuestra peña de El Puerto estoy con un grupo de chavales los martes y los jueves y allí hago mis cosas.
Háblanos un poco más de todo eso...
Bueno, en la Fundación Cristina Heeren doy una asignatura cada trimestre. Acabo de terminar uno y ahora en abril daré otro. Llevo ya un tiempo allí y la verdad es que disfruto mucho. En El Puerto también tengo un grupo de unos diez alumnos y todos los martes y los jueves tenemos clase. Son muy atentos y algunos se defienden bastante bien.
Usted representa a una de las voces femeninas más importantes de la Bahía de Cádiz, ¿se siente valorada en su tierra?
No me puedo quejar. En El Puerto todo el mundo me conoce por la calle y siempre que me ven en la tele o en alguna actuación me animan a que siga adelante. Además, cada vez que se ha hecho algo en el teatro o alguna actividad relacionada con el flamenco allí hemos estado mi hermana y yo. Yo me siento muy valorada y muy querida en mi tierra, soy profeta en mi tierra, que no es fácil, según me cuentan en otros sitios.
¿Por dónde pasa el futuro de Nazaret Cala?
Tengo muchas ganas de grabar mi primer disco. Está claro que ahora mismo no estamos en el mejor momento para hacerlo, pero si no es ahora en un corto periodo de tiempo confío en sacar a la calle mi primer trabajo. Entre los premios del concurso de Mairena estaba el de grabar un disco y espero que pronto se haga realidad. Además, tengo pendiente algunas cosas que estoy preparando con otro artista pero de lo que no quiero hablar porque todavía no lo tengo cerrado. También tengo algunas cosas previstas a través del Instituto Cervantes por algunos países europeos, hace unos meses estuve con Fernando Moreno en Eslovenia y todos acabaron muy contentos con nosotros. |