Tomasa Guerrero 'La Macanita' ha vuelto al mercado discográfico hace escasamente unos meses. Lo hace de la mano de Ricardo Pachón, productor de sus primeros trabajos, y con un compacto titulado 'Sólo por eso'. La nueva apuesta de Nuevos Medios la componen nueve temas cuya principal novedad radica en la ausencia de Manuel Moreno 'Moraíto', compañero inseparable de la cantaora de Santiago desde que comenzó a grabar. Esta vez son Manuel Parrilla, cuyo toque es ejemplar durante todo el disco, y Diego del Morao, dos guitarras que mantienen el sello de Jerez y que otorgan un empaque altísimo a la grabación. Siete años después de pisar su último estudio (Luna de Tomasa), Tomasa regresa con fuerza en un trabajo en el que encontramos de todo, temas con la marca de Pachón en los que la artista se muestra algo más comercial que habitualmente, y otros en los que mantiene la esencia de su cante.
Analizando con detenimiento esta vuelta de La Macanita comprobamos que sigue siendo una de las mejores voces del panorama cantaor flamenco femenino, como demuestra en la soleá 'De la raíz del olivo', la seguiriya 'Venta El Noguero' o en las bulerías que dan nombre a su nuevo disco, 'Sólo por eso'. Sin embargo, algunas piezas de este disco no terminan de convencer, como son el tema de Alejandro Sanz 'Cai', metido con calzador y que no termina de conectar con la de Santiago. En la misma línea se encuentra el presunto homenaje que Ricardo Pachón pretende realizar a Antonio Núñez 'Chocolate', 'Cobre Viejo', una bulería por soleá en la que se ha incluido el piano y la batería falta de sentimiento y demasiado plana.
Otros como los tangos 'Déjame volar' (con letra de Fernandito Terremoto) salvan considerablemente su aportación pese a su cierto aire comercial. Tampoco hay que olvidarnos del tema que abre el disco, Volver a verte', un obra original, también con letra de Fernando Terremoto hijo, y que nos descubre a una Tomasa actual, fresca y con unos metales extraordinarios; ni al clásico 'Maldigo tus ojos verdes', un regalo de Antonio Gallardo a La Paquera y que la joven artista jerezana ha sabido dotar de vida y personalidad propia. En definitiva, un disco que aglutina modernidad y pureza y muy del gusto del amante actual del flamenco, ya que aunque algunos temas sobran, otros gozan de una autoridad excelentes.
Fran Pereira
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