Su voz transmite, que es lo importante. En el arte flamenco no hay nada como saber conmover, no dejar indiferente al público aficionado. Cuando se planta en el escenario rescata de la memoria figuras de un tiempo pasado, porque ha heredado de quienes lo preceden en el árbol genealógico de su familia un aire intimista que sólo desaparece, a veces, cuando alza la voz para estremecerse en la práctica cantaora. Tomás Rubichi, de casta le viene al galgo, se encargó de abrir el XXXII ciclo Don Antonio Chacón que organiza el centro cultural que lleva el nombre del artista jerezano.

Un ciclo ambicioso que se seguirá celebrando durante dos noches más con artistas de renombre, como son Fernando de la Morena (que cantará el viernes 3 de junio) y Melchora Ortega (que será la encargada de cerrar cartel la noche del 11 de junio siendo la entrada por invitación), con sus respectivos acompañantes. También es preciso destacar que dentro de esta serie de actividades se incluyó la emisión del programa de José María Castaño ‘Los Caminos del Cante’, desde la sede y que fue dedicado a rememorar la vida y obra del que fue conocido como ‘Papa del Cante’.

IMG-20160528-WA0009

El recital de Tomás fue una puesta de largo de su primer trabajo discográfico que tituló ‘En el nombre de un barrio’ y que presentó en Jerez un año atrás sin la repercusión que esperaba. En Chacón, con un público más cercano y aficionado, se gustó y disfrutó al exteriorizar esa amalgama de sentires que posee su voz laína y fresca. Contó con un maestro de indudable talento en el acompañamiento a la guitarra, su primo Domingo Rubichi, y unas palmas muy jerezanas y con compás, las de José Peña y Ali de la Tota. Al acto asistieron representantes del Consistorio como Francisco Camas, el Teniente de Alcaldesa de Dinamización Cultural y Patrimonio, quien hizo entrega al cantaor de un recordatorio que la entidad estimó dedicarle por su participación en el ciclo.

Aficionados y artistas fueron a escucharlo, como Rafael Lorente, Ana María López, Juan Parra, Manuela Carpio, Ana de los Reyes, Alfonso Mijita… Y Tomás no defraudó, aunque es cierto que es un cantaor al que le queda hacerse más con los escenarios y adquirir un tanto de experiencia, pero se hace camino al andar, está claro. Comenzó por alegrías, siguiendo en la senda de la malagueña ‘chaconiana’ acordándose, además, de la del Mellizo. Fandangos y soleá por bulerías fueron los estilos flamencos de la primera parte. En la segunda se estremeció en la seguiriya, taranta, soleá y finalizo por bulerías. En el fin de fiesta, se subieron al escenario su mujer Virginia de los Santos y su hijo de apenas doce años, quien demostró porqué Jerez sigue siendo Jerez. Por bulerías puso el público en pie convirtiéndose, éste, en uno de sus primero pasos en el mundo del arte y que de seguro, no serán los únicos. También bailó Pepe ‘El Zorri’ con especial encanto.

IMG-20160528-WA0016